Inteligencia artificial y la labor de pensar

De acuerdo a una ley natural instaurada en el mundo, para cada especie viviente en la tierra corresponde un nivel de consciencia y un lenguaje codificado que permiten el desarrollo y supervivencia.

El ser humano ha alcanzado un nivel de consciencia, si no superior, si diferente al resto de las especies, hecho que le ha permitido por millones de años, evolucionar en su escala de conocimiento y aplicar ese conocimiento  en temas como la ciencia, la tecnología, la filosofía, la sociología, etc.

En términos de tecnología, el hombre ha escalado tanto, que la misma ya ha rebasado límites que para nosotros eran unos años atrás, solo un tema de ciencia ficción; y en este punto en particular, un tema que a muchos inquieta. Tiene que ver con la inteligencia artificial.

El lenguaje funciona bajo cierto tipo de reglas comunes para cada especie; y así como se aplican reglas para el lenguaje de ciertas especies, también aplica para otro tipo de lenguajes como:

  • La matemática cuyo conjunto de reglas nos permite elaborar complejas teorías con grandes consensos.
  • El ajedrez donde dos jugadores interaccionan sin discusión durante largos periodos de tiempo de manera ordenada y sin cuestionar el resultados.
  • El diagnóstico de las enfermedades cuyo lenguaje está basado en las reglas que nos dicen que a toda enfermedad le corresponden unos síntomas concretos que son siempre iguales.

En lo que respecta a la inteligencia artificial, también se ha aplicado un tipo de lenguaje con sus respectivas reglas, que en el inicio de la investigación de dicha tecnología, no iba más allá de la respuesta a una serie de comandos ya programados, que podemos ver, por ejemplo en los juegos de ajedrez, damas ó póker por computadora y que funcionan bajo unas reglas programadas en el sistema. Estos juegos, antes eran poco “sofisticados” y con el pasar de los años y la evolución tecnológica, se han  hecho cada vez menos predecibles y por ende más difíciles de superar.

Sin embargo estos juegos virtuales, son apenas una pequeña parte de todo el esquema que abarca y podría abarcar la inteligencia artificial. A la par que esta tecnología va avanzando, también lo hacen la serie de reglas que la rigen. Conocemos las reglas básicas de un juego de ajedrez y las seguimos sin salirnos del esquema, la inteligencia artificial va más allá; ha evolucionado tanto, que es capaz de aprender por sí misma, solo con la experiencia que va adquiriendo según su interacción con el entorno. Ha sido tanto el avance que ha empezado a dar los primeros pasos en la interacción con directa con personas.

Sin ir más lejos, uno de los caso en que la inteligencia artificial se supero a sí misma, es el juego de damas Chinook, capaz de derrotar a la inteligencia humana y además de encontrar soluciones óptimas al juego. Otro ejemplo y más complejo aún fue el juego de ajedrez Deep Blue, que fue capaz de superar a uno de los jugadores de talla mundial como lo fue Kaspárov.

En cuanto a interacción con humanos, vemos un ejemplo bastante reciente, la robot Sophia, desarrollada por la compañía Hanson Robótics y cuyo avance ha sido de mucha relevancia, siendo que ha logrado adaptarse y aprender del comportamiento humano.

En este punto nos preguntamos que más podría traernos la inteligencia artificial, ¿será que reemplazará muchas de las labores que desempeñamos hoy en día? ¿llegará a un nivel de conciencia tal, que será capaz de mejorar la belleza de un poema? o inclusive ¿será capaz de alternar el orden económico actual? Son preguntas que despiertan mucha incertidumbre y abren un debate bastante álgido que se irá resolviendo en el camino y Tecnalia, por supuesto será testigo y participe de todas estas incógnitas y de la respuesta a las mismas.

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