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Conducción automatizada, que avances hemos alcanzado y que retos nos falta por cumplir

En cuanto a la evolución del automóvil se refiere, hemos experimentado un avance a lo largo de esto años con lo que respecta a la tarea de la conducción.

En Tecnalia hemos sido espectadores y participes de cómo la tecnología ha crecido a un ritmo acelerado, de la mano de empresas que se van creando continuamente y que van mostrando desarrollos tecnológicos que incentivan a los fabricantes a ser más ágiles en el diseño y construcción de vehículos. Uno de los objetivos claves en el desarrollo de la tecnología automovilística tiene que ver con reducir cada vez más la labor del ser humano como conductor, de manera que en un futuro, con una simple orden el vehículo pueda llevar al pasajero a su destino trazado sin ningún obstáculo en el camino.

Este objetivo no tiene otro propósito más relevante que el de reducir considerablemente la tasa de accidentalidad. Sin embargo, esta es una tecnología que aún está en una etapa muy temprana de su desarrollo, por lo que asegurar menor accidentalidad todavía es solo una idea. Todavía es necesario hacer un par de estudios y pruebas que aseguren la menor cantidad de riesgos para el pasajero.  

Funcionalidad fiable y segura de la conducción automatizada

Son varios los desafíos con los que se encuentran los desarrolladores al momento de definir la funcionalidad de la conducción automatizada. El reto en este punto consiste en realizar pruebas que representen a cabalidad situaciones que puedan presentarse en condiciones reales de conducción, combinando varios escenarios, así como fallas del sistema.

Por supuesto estas pruebas deben verificar mediante resultados cuantificables la veracidad en la funcionalidad del sistema y su cumplimiento con los requisitos de seguridad establecidos en la fase inicial del diseño. Más, sin embargo resulta casi imposible que todos los requerimientos se cumplan en la primera etapa, incluso en la fase de desarrollo y evaluación, por lo que el desarrollo de este tipo de tecnologías termina pasando por varios procesos rigurosos que alcancen una funcionalidad estable, y por sobre todo, segura.

Ahora bien, resulta imperativo tener claro el modus operandi del vehículo, pues esto nos permite definir aún mejor los requerimientos de diseño, y tener en cuenta factores como el clima, presencia o ausencia del tráfico, características de la carretera, etc. De este modo, se considera que este tipo de sistemas puede operar, siempre que tenga en cuenta estos factores y opere dentro de las condiciones para las cuales fue concebida, de lo contrario su operación se puede considerar insegura y es pertinente “tener en cuenta estrategias de fallos que permitan llevar el vehículo a una condición de riesgo mínimo para los pasajeros.”

Sistemas automatizados de conducción actuales

El alcance que hemos logrado con respecto a esta tecnología, todavía requiere de la presencia de un ser humano que supervise la operación. Aunque la tecnología haya avanzado tanto, aún en este tema no se ha alcanzado a prever escenarios de riesgo tales como la aparición de vehículos en contravía, animales que aparecen de la nada o la caída de objetos desde el cielo. En este ámbito falta un largo camino por recorrer que requiere de una investigación y pruebas exhaustivas.

Existen tres etapas que un sistema de conducción debe implementar: percepción, decisión y actuación

  • Los sistemas de percepción permiten mediante la utilización de cámaras, radares y láseres, percibir respuestas físicas del tráfico alrededor del vehículo.
  • Los sistemas de decisión reconfiguran la trayectoria y velocidad, basados en la percepción de su entorno y prediciendo futuros colisiones contra obstáculos en la vía.
  • Los sistemas de actuación están compuestos por los tradicionales elementos mecánicos como el volante o los pedales, pero que poco a poco están siendo reemplazados por sistemas electrónicos.

En cada una de estas etapas, la inteligencia artificial y los modelos de simulación, juegan un papel importante en el desarrollo de diversas funcionalidades, por ejemplo, la predicción de movimiento de un vehículo o la presencia de personas en la vía.

Actualmente, la inteligencia artificial es otro tipo de tecnología que también está en desarrollo, su aplicación requiere de un aprendizaje bastante complejo, basado en experiencias que se tienen que ir sumando en el desarrollo de la conducción automatizada. Es necesario por lo tanto sumar millones de kilómetros de conducción que permitan acumular la experiencia requerida que cumpla con un mínimo de confiabilidad.

Aún falta un largo camino por recorrer en materia de investigación. En Tecnalia estaremos siempre al frente para asegurar su desarrollo efectivo y seguro.