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Economía circular de los metales, un modelo en beneficio del medio ambiente y las empresas

Sin duda alguna, los metales han sido la base de nuestra civilización desde el origen de los tiempos. Su importancia radica en las diversas aplicaciones y funciones para las cuales están hechos, desde propiedades mecánicas, hasta su capacidad de conducción de calor y electricidad.

Poco después de las dos Guerras Mundiales, el consumo de metales comenzó a elevarse, debido a la incipiente necesidad de construir ciudades e infraestructuras. Además, las diversas aplicaciones fueron aumentando de forma significativa, gracias al desarrollo de nuevas aleaciones y procesos de transformación del metal.

En pleno siglo XXI, los metales ocupan un papel protagónico en el desarrollo económico de la sociedad, debido a los retos tecnológicos a los que nos enfrentamos hoy en día tales como el transporte sostenible, las energías renovables y las comunicaciones digitales. Para dar algunos ejemplos claros, los metales están presentes en aplicaciones como el Litio de las baterías, el Indio de las pantallas LCD y el Germanio de la fibra óptica, todo esto es evidencia de la transformación tecnológica en la que estamos inmersos y razón por la cual debemos buscar mejores formas de utilizar los metales.

Ahora bien, evidentemente este aumento desmedido en el consumo de metales, no es consecuente con el sistema de bienestar de la sociedad. El modelo de consumo que se usa al día de hoy es de forma lineal, de manera que no da cabida a la reutilización después de su uso. El desequilibrio en este modelo de consumo es evidente, a tal punto que los recursos del planeta son cada vez más limitados. En este punto, se hace necesario moverse hacia un sistema de producción sostenible basado en la economía circular.

¿En que consiste el modelo de economía circular?

Un nuevo modelo de este tipo consiste, básicamente en mantener el valor de los productos, materiales y recursos por el mayor tiempo posible, logrando una reducción considerable de desechos de este tipo, ayudando así a mejorar el entorno ambiental y logrando una reducción en el consumo de materias primas. Los metales tienen, por su parte, la enorme ventaja de no perder sus propiedades, su calidad y su funcionalidad, por lo que atribuirles un nuevo uso es perfectamente aplicable.

Cuatro conceptos son claves, si hablamos de gestión circular de los metales: reutilización, refabricación, reciclado y recuperación. Todos, tienen como objetivo final reducir la cantidad de residuos metálicos que encuentran su destino final en vertederos o incineradoras y que traen consigo consecuencias negativas para el medio ambiente, por las grandes cantidades de gases de efecto invernadero que son arrojadas.

Legislación

La creciente preocupación derivada de la emergencia climática de los últimos años quedo evidenciada en la Cumbre del Clima COP25 celebrada en Madrid. Frente a esto, es evidente que los gobiernos deben tomar medidas y legislar para combatir este problema.

En consecuencia, Ursula von der Leyen, actual presidente de la Comisión Europea, presento el Pacto Verde Europeo (Green Deal) y consiste en una serie de actuaciones que no tienen otro objetivo que el de reducir las emisiones a menos del 50% para el 2030 en Europa. Esta serie de actuaciones está encabezada por la presentación de la “Ley Climática Europea” y que incluye entre muchas de sus estrategias el “Plan de Acción de Economía Circular”. Este tipo de acciones, sin duda alguna, incluirá medidas para la gestión de economía circular para los metales, reduciendo a su vez las importaciones minerales.

La gestión para incluir la economía circular de los metales, trae consigo muchas otras ventajas, que también benefician a las empresas. Euskadi es un territorio que depende de las importaciones de materias primas, alrededor de un 77% del material es importado, trayendo como consecuencia una fluctuación del precio y afectando la competitividad. Por tal razón, el gobierno Vasco esta trabajando en la Estrategia de Economía Circular para el 2030. Muchas de las medidas que están previstas incluyen menor consumo de materiales y la optimización de aleaciones de valor en el ciclo de reciclaje del metal. Este tipo de iniciativas tiene a su vez un impacto positivo en los costes de las empresas al reducir el costo de las materias primas y la energía. Además es una alternativa para generar nuevos empleos relacionados con el surgimiento de nuevas líneas de negocio.

El papel de Tecnalia en la implementación de la economía circular

El desarrollo de nuevas tecnologías en pro de completar el cambio al modelo de economía circular es un punto significativo y en el cual Tecnalia juega un papel importante al hacer un acompañamiento a las empresas en cada paso de esa transición.

La labor de Tecnalia va orientada al desarrollo de tecnologías de valorización de residuos metálicos, mejora de procesos de reciclado, etc. La idea finalmente seria habilitar la capacidad de los materiales metálicos para que sean útiles en cada una de las cadenas de valor.

DIGIMET, empresa surgida de Tecnalia en 2013, ya trabaja en este propósito. Su labor consiste en desarrollar soluciones que le den tratamiento y valoricen los subproductos y residuos industriales que contengan metales y sus óxidos. Actualmente, DIGIMET, junto a Tecnalia y otros 13 socios, están trabajando en mejorar los procesos de recuperación de los elementos metálicos, labor que reduciría considerablemente la cantidad de estos materiales y el hecho de que acaben en un vertedero.

Este tipo de soluciones son un valor agregado para las empresas, es perfectamente aplicable a acerías, fundiciones y otros sectores que ayuden en la mejora de la gestión de las chatarras y nos lleven hacia un sistema económico más amigable con el medio ambiente.