La Inteligencia Artificial y sus alcances

La inteligencia Artificial es al día de hoy un componente importante en el desarrollo de tecnologías, pues transmite sofisticación y avance tecnológico futurista. Poco a poco se ha convertido en un requerimiento fundamental por parte de la sociedad. Esto se alude a la noción soñada que traemos de la ficción que tenemos en las obras escritas y en las películas; además los dos términos resultan en una fórmula llamativa, que aluden al deseo del hombre por entender y encontrar su identidad y lo empodera debido a su increíble capacidad para crear.

¿Y, que es la inteligencia artificial?

Es evidente que tenemos una idea preconcebida de lo que es la Inteligencia Artificial y viene directamente de las novelas y películas de ficción que hemos visto como Yo, Robot” de Isaac Asimov, “Matrix”, “Terminator” y “Ex Machina”, entre otras.

Lo que nos muestran estos personajes son sus capacidades para razonar, aprender, interactuar con el entorno y tomar decisiones. Incluso, debido a su parecido con los seres humanos, se les ha atribuido el deseo de acabar con sus competidores (la humanidad) y dominar el mundo.

Esta fantasía no esta ni cerca de la realidad. Para un científico de datos de IA, el término no es más que un conjunto de algoritmos usados para procesar información y fue acuñado por  John McCarthy, Marvin L. Minsky y Claude E. Shannon en 1956 durante la Conferencia de Darmouth.

Los científicos en ese evento parametrizaron cada característica de la inteligencia y el aprendizaje, de manera que las máquinas pudieran imitarla de forma precisa. Esto dio lugar al concepto de “inteligencia artificial” que manejan los científicos actualmente y dice que “los sistemas que imitan la capacidad cognitiva del ser humano para aprender de un conjunto de datos externos la manera correcta de hacer interpretaciones de forma flexible”.

Un claro ejemplo de IA, o más exactamente de visión artificial, esta en la creación de un sistema con la capacidad de diferenciar visualmente un perro de un gato, basado en información recopilada de varias imágenes con características comunes de las dos especies. El sistema funciona con un algoritmo que aprende a diferenciar estos rasgos y lanza resultados de acuerdo a lo aprendido anteriormente.

Otro término acuñado dentro del campo de la Inteligencia Artificial es “Deep Learning” y que inició en 2012. Se trata de un conjunto de algoritmos que se basan en las redes de neuronas, por lo tanto trata de imitar la morfología, disposición e interacción de las neuronas del cerebro humano.

El alcance que este tipo de tecnologías es asombroso, la capacidad que estos algoritmos tienen para aprender es tal que permite ser aplicado en diferentes campos científicos que afectan a su vez a todos los sectores productivos.

Si bien, la capacidad que estos sistemas tienen a la hora de realizar tareas es muy específica, sencillamente se trata de algoritmos de procesado de datos. Además, al ser tan específicos, funcionan igual que una llave inglesa, pues tienen un solo propósito.

Finalmente hay quienes opinan que la Inteligencia Artificial es un término muy exagerado para una tecnología que no consta de las capacidades suficientes para resolver problemas de gran complejidad y mucho menos la capacidad de razonar como la tiene el ser humano. Daniel Innerarity dice sobre esto: “la inteligencia se reduce a gestión de datos y cálculo”.