Claves para mejorar la comunicación científica

En Tecnalia contamos con un equipo de investigadores y científicos altamente capacitados en el desarrollo e implementación de proyectos científicos y tecnológicos. Llega un momento en el que todo ese conocimiento científico tiene que ser divulgado dentro de una audiencia que no precisamente esta dentro del campo científico y es ahí cuando deben elegir el lenguaje correcto para que sea comprendido con facilidad. Como todo lenguaje científico, tiene que ser exacto, pero también tiene que ser lo suficientemente ameno.

Como parte de la comunicación científica, deben tenerse en cuenta tres aspectos; el primero de ellos relacionado con el grado de conocimiento de los interlocutores, el segundo de ellos relacionado con la estructura de los mensajes y tercero y último, la presencia de la persona que presenta.

Estos aspectos están estrechamente relacionados con los tres pilares de la retórica de la que nos hablaba Aristóteles: el pathos, el logos y el ethos, es decir la capacidad de empatizar con la audiencia, la lógica y estructura de lo que decimos y la autoridad de quien lo dice.

Ampliemos un poco más esta premisa:

Grado de conocimiento

Frecuentemente nos encontramos en situaciones en las que sabemos tanto de un tema y damos por hecho que los que están alrededor tienen el mismo conocimiento y por ende van a entender nuestro mensaje.

La realidad es totalmente adversa a este supuesto. Cada día escuchamos un grupo de personas hablando en su jerga, puede que estemos familiarizados con algunos conceptos, pero en todo caso, no deja de ser jerga. Por lo que es muy frecuente encontrar que la mitad de los mensajes que transmiten se pierden por el camino.

Pongamos un ejemplo:

«Los plásmidos conjugativos son moléculas circulares de ADN que, además de codificar proteínas necesarias para su replicación y mantenimiento, contienen otros genes funcionales»

Leíste el mensaje anterior y, a menos que seas un científico, tu mente se puso a divagar y pensar en otras cosas que no tienen nada que ver con lo citado.

Para evitar esto, es importante, primero que todo entender que no todo mundo tiene los mismos conocimientos, por ende es importante ser empático. Preguntarnos, ¿qué estudios tiene? ¿Cuanto conocimiento tiene sobre este tema? Posiblemente tengamos que buscar analogías o buscar ejemplos que ayuden a esas personas a comprender más fácilmente el mensaje que se les quiere transmitir.

Estructura

Existe una razón poderosa para que las señales de tráfico sean de la misma forma y color en todo el mundo. ¿Alguna vez te has preguntado porque?

Las de peligro son triangulares, las de obligación circulares con fondo azul y las de prohibición rojas. Posiblemente encontremos algunas variaciones adicionales, como en Australia, donde alertan el peligro por la presencia de canguros o como en Europa, quizás la alerta sea alrededor de una vaca o un ciervo, pero la forma y colores siguen siendo iguales.

Cuando estamos conduciendo, nuestro cerebro debe procesar la información de manera inmediata para reducir al máximo el riesgo de accidente, por eso las señales deben ser iguales. Es más fácil comprender rápidamente una estructura que ya conocemos, a tener que preocuparnos por interpretar información nueva.

La comunicación funciona de igual manera.

Generalmente cuando hablamos de forma natural, empezamos por ubicarnos cronológicamente. Primero nos ubicamos temporal y geográficamente y después contamos la historia.

Cuando escuchamos esto, nuestro cerebro se centra en la historia, pues ya tiene detalles de la ubicación y el tiempo.

Las presentaciones científicas deberían ser dotadas con el mismo orden. De igual manera como hacen los arquitectos, se empieza por los cimientos, para luego ir levantando de a pocos el resto de la edificación.

Tener en cuenta ¿dónde? ¿cuándo? ¿quién? ayudará a llevar una comunicación más fluida, permitirá desarrollar la historia de forma más sencilla y comprensible.

Presencia

Por último, esta el factor de la presencia de la persona que habla. Este aspecto esta relacionado con que tanta preparación y conocimiento tiene y demuestra la persona que imparte el mensaje. Esto es clave, pues garantiza una ejecución perfecta, se ajusta perfectamente a lo que se espera y transmite seguridad a los interlocutores.

Queda por sentada la premisa que todo comunica, por ende es importante planificar correctamente las presentaciones. Las comunicaciones deben darse de igual forma a como se ejecutan los proyectos, pues en buena parte de esto depende el éxito de los mismos.