La evolución de la conducción automatizada: la huella dejada por Google en el camino

Año tras año, hemos sido testigos de la huella que ha dejado la tecnología en nuestra sociedad y la evolución que hemos alcanzado gracias a su asentamiento en los últimos años. Además, ha significado una avance en materia de reducción del impacto ambiental, la optimización del tiempo, aumento de la seguridad y las mejoras en el desplazamiento. Tecnologías como la conducción automatizada son muestra clara del avance tecnológico que hemos alcanzado y que hasta el momento ha dado cobertura a las demandas que surgen, producto del avance de la sociedad.

La idea de la conducción automatizada no es nueva, de hecho el primer acercamiento fue posible en la Feria Mundial de 1939 “Futurama” patrocinada por General Motors Corporation.

Pero fue hasta el inicio del siglo XXI que los eventos en materia de tecnología comenzaron a ser disruptivos y a tener la importancia y el protagonismo que se le atribuye actualmente.

DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency), hacia el año 2000, organizó una serie de eventos que demostrarían la viabilidad de la conducción automatizada, Grand Challenge 2005 y el Urban Challenge 2007 y que otorgaron el 1er lugar a la universidad de Stanford en 2005 y a la universidad Carnegie Mellon en 2007.

En este contexto, también surgió la necesidad por estandarizar la automatización de los vehículos. Por esta razón se crearon los 5 niveles SAE de automatización, donde el nivel 0 es considerado cuando no posee ningún tipo de automatización. Empresas de tecnología como Tesla manejan un nivel L2 y L3 y Google alcanza un nivel L4. Hasta el momento el nivel L5 es considerado para un futuro todavía muy lejano.

La automatización ya no es algo que corresponda solamente a la industria del automóvil. Cada vez más empresas de tecnología están incursionando en el desarrollo; algunas de las más destacadas son Tesla, TomTom, Intel, Uber y Google. Inclusive han surgido muchas start-ups interesadas en el tema que poco a poco han hecho parte de nuevas iniciativas relacionadas en el tema.

Pero, quizás el proyecto más ambicioso y con más alcance sea el desarrollado por Google, Waymo, filial de Alphabet.

Waymo comenzó hacia el año 2009, y en el han participado expertos conocedores del campo como el ingeniero Chris Urmson y Sebastian Thrun. Además ha contado con la participación de un gran equipo de otros ingenieros e investigadores reconocidos.

Los automóviles fabricados por Waymo han alcanzo un total de 20 millones de millas conducidas de forma autónoma y 10.000 millones de millas en simulación. Esta tecnología esta en el nivel L4 que le permitió establecer un sistema de recogida de pasajeros, conocido como Waymo One; y es pionera en la fabricación de vehículos de este tipo en masa.

Varias empresas de automóvil han despertado su interés en este tipo de tecnologías; el ejemplo más cercano es GM, que adquirió la start-up “Cruise” en 2016 y que ha demostrado ser lo suficientemente capaz como para competir al mismo nivel con Waymo.

Por otro lado, la conducción automatizada se encuentra con una serie de desafíos que han frenado un poco el avance de la tecnología desarrollada por Waymo. En zonas caracterizadas por estrechas calles y una alta densidad de peatones como Sillicon Valley, varios usuarios han manifestado su inconformidad con los servicios prestados en esta zona. Igual que acá, en Europa existen muchas ciudades con callejuelas de difícil acceso; habrá que analizar y desarrollar la mejor solución, de manera que los vehículos automatizados puedan acceder también a esas zonas de forma sencilla.

Como este, son muchos los desafíos que quedan por cumplir. Sin duda alguna el nivel L4 nos ha brindado un alcance antes inimaginable en materia de conducción automatizada, sin embargo es necesario seguir explorando este tipo de tecnologías para que puedan cumplir con la necesidad y la consolidación de servicios de transporte encaminados al transporte de personas y mercancías.